Reírse con ella

Entró en Twitter nada más despertarse. Empezaba esa semana como la había acabado, deslizando su dedo de arriba a abajo sobre su pantalla para ver las novedades.

Tardó poco en volver a prometerse que nada más tener un rato libre lo usaría para dejar de seguir a todos esos nuevos y reinventados “coaches motivacionales” que le invadían cada mañana con mensajes obvios, repetidos y ya vacíos de todo significado, enalteciendo un falso positivismo.

Había vivido los suficientes lunes como para saber que la vida no te devuelve una sonrisa por mucho que amanezcas regalando la mayor de las tuyas al mundo, ni que un desayuno de frutas fuera el mejor primer paso de nada.

Sí, ayudaba afrontarlo todo con alegría, pero por el bien de uno mismo, no porque eso fuera a ser recompensado, o desde luego no al mismo nivel.

Estaba a punto de cerrar la aplicación cuando leyó un último mensaje.

“¿Y si no hay riesgo, para qué?”

Aquello sí le gustó. No porque compartiera esa idea de que era necesario salir de lo que llamaban la “zona de confort”, sino porque entendía que para él ese confort era arriesgarse. Le pareció que servía para acercarse a la definición más certera de lo que era realmente la vida y le inspiró para escribir un tweet. Sin citar ni mencionar dio a publicar.

“No hay que sonreír a la vida, hay que reírse con ella, y si se complica, de ella”

 

Un comentario sobre “Reírse con ella

  1. Debemos plantarle siempre nuestra mejor cara a la vida, y si nos da la espalda ponerle nuestra mejor sonrisa, así para que se joda, sin más! Y si te sigue dando la espalda, le tocas el culo y punto. Hay que romper con todo lo q no nos guste, cambiar las cosas, si no eres rebelde eres hombre muerto. El confort es sinónimo de conformarse, de quedarse con lo fácil, con lo rutinario…deberíamos revolucionarnos un poco, abrir la mente y despegar un poco de esa zona donde a veces nos acomodamos, tal vez así, un día deslizando las notificaciones de nuestro móvil encontremos sonrisas que se transformarán en risas y solo justo en ese instante te habrás reído con ella, con la vida, al menos por un día, o tal vez por un instante, pero habrá merecido la pena.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s