Gaza… y algo más

Sánchez logró cambiar la agenda con algo que efectivamente debía suponer un antes y un después para todos y para todo.

De hablar de la debilidad con sus -ya no- socios y los casos de presunta corrupción cercana, en España se pasó a la situación de Gaza y el genocidio de Israel sobre su población.

No es que fuera un cambio de tema, es que no debería haber otro. A unos pocos kilómetros están asesinando a una población entera para hacer negocio inmobiliario con sus ruinas. Negar el foco a esta realidad sería complicidad.

El vuelco informativo en las portadas resultó ser tan grande que muchos pronostican hoy un adelanto electoral. Con la izquierda movilizada con Gaza (quiero creer que se ha movilizado todo el país más allá de su ideología) y la corrupción silenciada, las opciones de Sánchez -dicen- son mejores que nunca.

Tal vez, pero no lo suficiente. También es demasiado pronto.

Sánchez puede ser Presidente hasta 2027 y esa realidad no la arriesgará si la posibilidad de éxito no es mayor.

La corrupción no parece ser una línea roja, como tampoco lo es la falta de Presupuestos o las cesiones al nacionalismo de derechas. Tampoco parece afectarle no poder gobernar, se le ve con fuerzas para seguir así desde Moncloa.

La oposición tampoco es capaz de más que la denuncia y el enfado, en sus versiones más o menos acertadas. Los ex ya no quieren a Sanchez, pero todavía no hay otro clavo que saque al anterior.

Anticipar elecciones necesita de algo más que Gaza y la movilización que representa. Todo analista sabe que lo internacional afecta y llena las calles, pero no suele llenar las urnas.

Ocurrirá cuando tenga más que ganar que perder. Gaza ayuda, pero es insuficiente. Tiene que añadir lo que sí se ha demostrado que funciona; VOX.

Y vienen elecciones autonómicas. La estrategia parece pasar por perderlas por tanto como haga falta. Pero que VOX suba mucho y mande mucho. Que ponga contra las cuerdas al PP, que le haga doblegarse, meterse en su agenda de inmigración, que les cedan puestos de poder. Que el PP se entregue lo suficiente como para que parezca que VOX puede, de facto, gobernar.

Ya ha pasado antes…

Ahí ya sí. En ese momento parece más probable que tengamos que ir a las urnas. Y si, de camino, se archiva o se absuelve alguno de los casos cercanos… all in.