Hay formas más sutiles de decirlo, pero la acumulación lleva a la desesperación. En algunos temas, todavía más.
Ya hemos pasado por la fase en la que una creencia -para muchos- está al nivel de un hecho probado y llegan incluso a enfrentarlas en igualdad de condiciones. Hemos validado esa «idea» como si fuera una opinión, como un valor a respetar, por encima incluso de la misma realidad.
Puede ser tu creencia que la Tierra sea plana, pero no, no es respetable aunque lo llames «tu opinión». No existe un respeto a la opinión vacía de fundamento, no es un valor como tal. Cualquiera puede tener una, especialmente si valen las equivocadas.
Es más sangrante cuando de esas falsas opiniones se derivan argumentos completos para defenderlas. Está mal que afirmes que la Tierra es plana, pero es peor que quieras argumentarlo con más «opiniones» igualmente fundamentadas.
Estos días nos abrasan los argumentos de este tipo, creados para defender lo indefendible. No pasa nada por decir que son argumentos de mierda, por lo que conllevan.
Es un argumento de mierda decir que Hamás no tenía más remedio. Es un argumento de mierda que los medios magnifican la masacre. Es un argumento de mierda negar lo sucedido porque haya dudas sobre – ni más ni menos- decapitaciones de bebés.
No hay justificación alguna a la atrocidad cometida por Hamás. No es «opinable» ni hay argumentos que expliquen lo sucedido.
Hay historia, hay causas, pero no argumentos defensivos.
La historia es la barbarie constante de Israel a Palestina desde que tenemos memoria. Por eso es un argumento de mierda que Israel tenga derecho a defenderse, es un argumento de mierda que luchan contra el terrorismo y es un argumento de mierda que nos digan que nos están protegiendo a los demás librando las batallas que no queremos dar.
Porque esas batallas vienen de la constante ocupación, ese odio viene de haberlo fomentado con asesinatos indiscriminados durante décadas y es rotundamente falso que para defenderse Israel deba asesinar a 1.000 niños. Puedes tener otra creencia, pero será también un argumento de mierda si valida cualquier forma de asesinato de civiles.
Hay más, porque esta semana ha sido intensa en ejemplos. Es un argumento de mierda hablar del genocidio de España en América. Puedes decir que estuvo mal, que ojalá hubiera sido todo maravilloso e incluso creer que llegaron a unas tierras donde todo el mundo vivía en paz con la Pachamama, pero si pretendes argumentarlo, será un argumento de mierda.
Juzgar unos hechos de hace 500 años con tus percepciones vitales de la sociedad actual es un argumento de mierda. Obviar la historia por defender una realidad alternativa que te interese, por falsa que sea, es un argumento de mierda y es justo decirlo.
Un ejemplo más y paro…
Justificar que Sánchez pacte con Bildu porque «la derecha» lo ha hecho e incluso cosas peores y para ello mostrar fotos de Aznar con Gadafi y personajes similares… Sí, es un argumento de mierda.
Que tu rival político ya haya hecho lo mismo que tú antes denunciabas y ahora tragas… no es un argumento de defensa, es un argumento de mierda.
Debemos vacunarnos contra los argumentos de mierda que refrendan opiniones de igual valor o perderemos vidas enteras debatiendo sobre ideas que jamás podrán llegar a ningún lado.
Se ha pasado de la superioridad moral al orgullo de la inmundicia moral a demasiada velocidad y sí, nos ha pillado con exceso de tolerancia a la memez.
Asumamos que, de la misma forma en que yo tengo ideas de mierda, es muy probable que los demás las tengan. Yo agradezco que me saquen del error, así que, por favor, no aplaudamos cualquier equivocación por cómoda que nos resulte.
La opiniones, para serlo, deben estar bien formadas. Un argumento de mierda no lleva a una opinión, lleva a otro destino bien distinto.
Cada uno es libre de creer individualmente lo que considere, pero validarlo como opinión ya es una cuestión social. Tu idea personal pasa a ser pública y para ese paso se debe dar previamente una formación de la misma, cultivarla, validarla con datos o experiencias compartidas. No cualquier idea individual es una opinión.
Aquello de que todas las opiniones son respetables partía de ese precepto básico de que fueran opiniones formadas. Entendíamos que cuando alguien emitía a los demás una opinión provenía de un trabajo previo y que asumía que estaría sometida a validación de los demás. Pero no, hemos borrado toda validación por temor a no ofender y dado por descontado que todas eran legítimas y válidas. Una trampa que nos está arrastrando.
«Habrá que respetar lo que dice, es su opinión» ¿Les suena?
Pues no, porque no es siquiera una opinión. Es un argumento de…
