Encerrado en una habitación por horas. En soledad. Fuera, ruido. Mucho. De gritos, de goles, de limpieza y de vida cotidiana. Haciendo nada, preocupándose, con el agobio de no hacer, de no escribir, de no […]
Encerrado en una habitación por horas. En soledad. Fuera, ruido. Mucho. De gritos, de goles, de limpieza y de vida cotidiana. Haciendo nada, preocupándose, con el agobio de no hacer, de no escribir, de no […]
Hay una nueva red social. Si no tenéis cuenta todavía es que llegáis tarde. Aunque apenas haya tres personas en ella actualmente. Tarde. No moláis. Yo sí estoy. Es mejor que Facebook, como Telegram es […]
Tenía razón, pero daba lo mismo. Porque la razón, cuando se tiene, casi nadie la reconoce. Nadie se digna a darla. La niegan con silencio porque es cara, porque acaba costando. Es fácil tenerla, más […]
Por fin encontró la manera de ser invisible. Seguía sin ser una misión sencilla, debía dejar muchas cosas atrás, pero la oportunidad merecía la pena. Lo descubrió casi sin querer, con un cambio del algoritmo […]
Hay quienes buscan líderes para la izquierda. Otros ponen su atención en la necesidad de proyectos renovados, atrevidos y atractivos. He visto fracasar a la izquierda teniendo una de esas dos cosas, o incluso teniendo […]
Escribía con gritos en forma de coro constante. Imposible acallarlos, suavizarlos, moderarlos. Haber puesto el ordenador al lado de la televisión que tiene la Play no había sido buena idea, al menos esa tarde. Igual […]
Arrancó el día lento, saltando de canción en canción en una melancólica y espontánea lista de reproducción que mezclaba fados, coplas y tristezas varias. Lloró de placer de nuevo con Carlos Cano y entró en […]
Se preparó un café solo para que la casa tuviera ese olor. No la recordaba por otro aroma que no fuera ese. No había una colonia especial, ni un suavizante que impregnara la ropa que […]
Entró en Twitter nada más despertarse. Empezaba esa semana como la había acabado, deslizando su dedo de arriba a abajo sobre su pantalla para ver las novedades. Tardó poco en volver a prometerse que nada […]

Me acosté solo y amanecí rodeado.
Habían estado ahí toda la noche, como estuvieron otras veces, esas otras noches en las que me hablaban sin que quisiera responderles. Sobre todo ella, enemiga de cualquier silencio que uno pudiera necesitar.
La tarde anterior quise no haber estado donde estuve ni haber hecho lo que hice. Debía haber sido un momento para disfrutar de lo trabajado por la mañana, pero fue inútil.