
Ayer me fui de casa. Cuando encontré las llaves de la caravana supe que era el momento. No había nadie más, las calles estaban vacías y la noche cubría mis pasos.
Al llegar a la rotonda me encontré con ella, pero no pudo verme. Solo yo a ella.

Ayer me fui de casa. Cuando encontré las llaves de la caravana supe que era el momento. No había nadie más, las calles estaban vacías y la noche cubría mis pasos.
Al llegar a la rotonda me encontré con ella, pero no pudo verme. Solo yo a ella.