Desde fuera era absolutamente normal e irrelevante, contratado al peso. Como el resto, sabía que la felicidad estaba bastante cerca, que bastaba con mandarlo todo a la mierda, echarle huevos y cambiar su monótona rutina […]
Desde fuera era absolutamente normal e irrelevante, contratado al peso. Como el resto, sabía que la felicidad estaba bastante cerca, que bastaba con mandarlo todo a la mierda, echarle huevos y cambiar su monótona rutina […]