Al final, esa noche, no vieron nada. Costaba entender cómo un director de cine porno podía evaporar durante horas cualquier deseo sexual. Decidieron sobre la marcha en qué casa dormirían esa noche, obviando de nuevo […]
Al final, esa noche, no vieron nada. Costaba entender cómo un director de cine porno podía evaporar durante horas cualquier deseo sexual. Decidieron sobre la marcha en qué casa dormirían esa noche, obviando de nuevo […]