Es frustrante, agotador, desmoralizador. Despertarse cada mañana en España y leer la prensa supone una tortura a cualquier parámetro ético, moral o de dignidad que un ciudadano pueda osar tener en estos tiempos. En un […]
Es frustrante, agotador, desmoralizador. Despertarse cada mañana en España y leer la prensa supone una tortura a cualquier parámetro ético, moral o de dignidad que un ciudadano pueda osar tener en estos tiempos. En un […]